BUENOS AIRES.- Una familia fue asaltada por tres delincuentes en su casa del country "Highland Park" de Pilar. Los ladrones escaparon con dinero y joyas utilizando a la víctima como chofer para que los sacara en su propio auto, con su hijo de 12 años encañonado y sin que la seguridad lo advirtiera.
El hecho ocurrió el jueves a la mañana, en la casa que un prestigioso abogado laboralista -cuya identidad no trascendió- tiene en ese selecto country ubicado a la altura del kilómetro 42.500 del ramal Pilar de la autopista Panamericana.
El abogado ya se había retirado a trabajar pero en la galería de la vivienda se encontraban desayunando su esposa, su cuñada y su hijo de 12 años. En ese momento, tres ladrones armados y a cara descubierta abordaron a las dos mujeres y al chico, los amenazaron e introdujeron en la propiedad con fines de robo.
Mientras el niño y su tía quedaron custodiados en la planta baja por dos de los ladrones, la dueña de casa fue llevada por el tercer delincuente al dormitorio principal. Allí, la mujer fue obligada a abrir la caja fuerte de donde el ladrón sacó dinero en dólares, euros y pesos, además de relojes y joyas.
Cuando tuvieron el botín, los asaltantes dejaron maniatada, amordazada y encerrada en un baño a la hermana del abogado, mientras que decidieron utilizar a madre e hijo como rehenes para escapar.
Fuentes policiales y judiciales explicaron que la banda obligó a la madre a actuar de chofer en su propio auto, donde uno de los ladrones se colocó como acompañante y los otros dos en el asiento trasero, con el nene de 12 años en el medio y encañonado.
"Ahora nos vas a sacar de acá. No hagás ninguna locura, ni le hagás ninguna seña a la guardia porque te matamos al pibe", le advirtió uno de los delincuentes a la víctima, según contó uno de los investigadores. Así fue como la mujer condujo, atravesó el puesto de seguridad de la salida sin que los vigiladores notaran nada extraño y llevó a los delincuentes hasta el kilómetro 43.500 de la colectora de la Panamericana, cerca del restaurante Kansas.
Los asaltantes se bajaron del auto, liberaron a madre e hijo y abordaron un auto que los esperaba con al menos un cuarto cómplice. La mujer llegó a anotar la patente del vehículo, que le pareció ser un Chevrolet Corsa, pero la Policía luego determinó que esa patente no correspondía al auto descripto por la víctima.
El caso es investigado por el fiscal Gonzalo Acosta, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 de Pilar. (Télam)